
Que agradable es terminar un día sintiendo que se ha entregado todo lo que se tenía que hacer, esa sensación de acostarse cansada, rendida y con la profunda convicción de que si muriera nada quedo por hacer, todo lo hice y todo lo pude... y es en esta dinámica que la sonrisa tiene que ser un gesto habitual, la sonrisa a quien se ama, a quien se quiere, a aquellas personas con las que quisieras compartir y vivir cada instante como si fuera el último...

2 comentarios:
¡Gracias por tu reflexión!
En verdad el criterio del cansancio a la hora de dormir es, para mi gusto, el mejor cuando se quiere reconocer lo aprovechado en el día...
¡Y la Vida, sin duda, es la mejor inspiración!
Es verdad... el calibrador a la hora de dormir, es lo mejor para saber hasta donde uno puede llegar...
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